De acuerdo con estudios recientes, las organizaciones actuales requieren adaptar sus espacios de trabajo para que se facilite la comunicación y el trabajo en equipo, así como la concentración y la reflexión. Además, sus áreas de trabajo deben ser flexibles y adaptadas a las tecnologías y medios de comunicación más actuales. Todos estos elementos son necesarios para potenciar la creatividad y la innovación. Por lo que actualmente “la oficina” se ha convertido en un espacio dinámico, dividido en una variedad de zonas adaptadas a los diversos tipos de trabajo que se realizan en una organización. Estas áreas de trabajo se pueden clasificar de la siguiente manera:

 

Espacio de trabajo individual

El clásico puesto de trabajo individual es utilizado principalmente para realizar tareas de gestión que requieren concentración y reflexión. Tareas en las que se debe estar enfocados y con el mínimo de distracciones para aumentar la eficiencia. Aunque se debe considerar apertura para platicas y/o atención a clientes internos o externos. En esta área prima el diseño del espacio, la ergonomía y una elevada funcionalidad sobre el resto de otros aspectos. Este tipo de espacios todavía continúan siendo la zona más amplia en muchas oficinas y por tanto se deben diseñar con la máxima eficiencia.

 

Espacios de trabajo comunes

Las empresas modernas cuentan con áreas diseñadas para desarrollar actividades en grupo, deben ofrecer el mejor ambiente para fomentar la colaboración y la comunicación. Las salas de juntas y videoconferencias, las recepciones, las zonas de espera para las visitas y el área del “Coffe break” (cocineta) están incluidas en este tipo de espacios. Que son muy comunes en oficinas americanas y europeas (y cada vez más en México), ya que potencian la colaboración espontánea, las reuniones de pie y cualquier otro tipo de reuniones laborales informales en pequeños grupos. Y en muchas ocasiones, estos espacios no solo están accesibles para los empleados, sino que también son zonas abiertas a los clientes y las visitas. Estos espacios deben ser considerados al momento diseñar una oficina, ya sea una pequeña o gran empresa.

 

Espacios de soporte

Estos son espacios al servicio de toda la organización, pueden ser espacios privados o públicos. Los privados para trabajos que requieren concentración y/o privacidad como pueden ser bibliotecas, salas de lectura, áreas de descanso y puestos privados para llamadas, entre otros. Y los espacios públicos como por ejemplo pueden ser los vestidores, el área de copiadoras o el área de archivo.

 

(*) Vía Bene (www.bene.com)